Self-Xtrem

It’s obvious when you hear a genius playing. He’s just something else, she’s radically true to herself, they are unique. Sergio Tiempo is one of those incredible players but alas, as a good Argentinian he has a taste for challenge, for the extremes, and that can be as delightful as dangerous…

He engaged tonight in a “tour de force” where he played pieces from very different styles and authors. It keep wondering if he preferred so many small pieces to show his versatility (how cocky and incredible is it to let the audience choose the most difficult part of the programme?), or if he just wanted to have lots of applause… anyway it was a beautiful selection that kept us thrilled throughout the concert.

Captura de pantalla 2014-04-29 a las 23.01.23

(Pic’s source/Fuente de la foto © Ana Samoilovich)

From the whole programme the piece I enjoyed most was Beethoven’s Appassionata. I had never heard it with so many contrasts, with such a delicate study of intensity, troubled spirit, rhapsody, dynamics and attacks. It was really delightful. Really outside tradition, too; but as a real genius, Tiempo delivered his own interpretation of the piece, his own approach and version. And I really loved it, it had been long since someone had made me enjoy a piece’s intricacies so much. And also the extreme changes, that felt like coming from deep inside him, so fitting for the troubled spirit of Beethoven.

Even the super-fast tempos that he chose sometimes were fitting in the Appasionata. However, he pushed them in other pieces where that extreme approach wasn’t as enjoyable. Chopin’s études felt rushed, and he didn’t concentrate properly for Piazzola or Prokofiev, too intent in pushing out his passion outbursts.

Hey, don’t get me wrong. He was amazing too in Debussy, Villa-Lobos and especially in Ginastera, where he was visited by his muse again -and she stayed to finish the concert with an absolutely delicious Chopin Prélude 4 and a Venezuelan Joropo as encores.

If only he could balance his performance and be steadier! -you’d think, you’d wish… ah, but then he wouldn’t be himself and I wouldn’t like him as much as I did tonight. Thanks for your daring attitude Mastro Tiempo, never boring, never perfect, so many times brilliant!

By the way, Maestro Jobim, how much of Chopin’s Prélude 4 is there in Insensatez?

—   —   —

 

Cuando escuchas a un genio resulta obvio. Son simplemente otra cosa, radicalmente fieles a sí mismos, son únicos. Sergio Tiempo es uno de esos increíbles músicos pero… ¡ay! Como buen argentino le gustan los retos, los extremos, y eso puede ser tan delicioso como peligroso…

Esta noche se ha atrevido con un “tour de force” en el que ha tocado piezas de autores y estilos muy diferentes. Yo aún me pregunto si ha preferido tocar muchas obras pequeñas para mostrar su versatilidad (¿Cómo es de chulesco e increíble que ofrezca al público elegir la parte más difícil del programa?), o si simplemente quería más rondas de aplausos… en cualquier caso, la selección ha sido maravillosa y nos ha mantenido en vilo durante todo el concierto.

Captura de pantalla 2014-04-29 a las 23.01.23

(Pic’s source/Fuente de la foto © Ana Samoilovich)

De todo el programa, la pieza que más he disfrutado ha sido la Appassionata de Beethoven. Nunca le había oído tantos contrastes, ese estudio delicado de intensidades, espíritus atribulados, rapsodia, dinámicas y ataques. Ha sido realmente una maravilla. Totalmente fuera de la tradición también, cierto; pero como genio auténtico, Tiempo nos ha ofrecido su propia interpretación de la pieza, su versión personal y única. Y a mí de verdad me ha encantado, hacía tiempo que no me hacían disfrutar de las complejidades de una obra de este modo. Y de los cambios extremos, que le salían de muy adentro, tan apropiados para la tribulación beethoveniana.

Hasta los tempi super rápidos que ha elegido para algunos momentos le pegan a la Appasionata. Y sin embargo, cuando impone esa visión extrema a otras piezas, no resultan igual de increíbles. Los estudios de Chopin daban sensación de prisa, y no se concentró lo suficiente para Piazzola o Prokofiev con tanto ímpetu en dejar salir sus arrebatos de pasión.

Hey, pero no me malinterpretéis. Ha estado también fabuloso en Debussy, Villa-Lobos y especialmente en Ginastera, para el que su musa le visitó de nuevo -y se quedó con él hasta el final del concierto con un Preludio nº4 de Chopin y un Joropo venezolano espectaculares.

Y pensarías, desearías: ¡Ojalá pudiera equilibrar más sus actuaciones y ser más estable!… Bueno, pero entonces no sería él mismo, y ya no me gustaría tanto como me ha gustado esta noche. ¡Gracias por la actitud desafiante, Maestro Tiempo, nunca aburrida, nunca perfecta, tantas veces alucinante!

Por cierto, Maestro Jobim, ¿cuánto hay del Preludio nº4 de Chopin en Insensatez?

Advertisements

Let me know your impressions - Hazme llegar tus impresiones

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s