Shocking imageo

Trabajar detrás de una barra no es tan malo como mucha gente cree. Te permite muchas cosas: ligar con l@s que te gustan, bailar mientras trabajas… y OBSERVAR con una gran perspectiva.

Así que el pasado fin de semana estuve en una de las barras de Fire, la discoteca de Vauxhall, en Londres, y hubo un montón de gente que vino a disfrutar de las mezclas de Luciano. Ok, pues hacia la mitad de la noche andaba por allí un chico de unos 25 años, 1.90, bien musculado y bronceado, con el pelo recién cortado al estilo de los 90 y una camiseta ajustada de un blanco brillante que hacía juego con sus dientes. Guay. Estás pensando en Johnny Bravo? Perfecto. Era él, pero con el pelo castaño y sin gafas de sol. Bueno, pues este chaval estaba ligando con un par de chicas que fingían que no les daba un telele de tenerle enfrente. El alcohol ayudaba.

Pero entonces, de repente fui testigo del ritual de apareamiento más fascinante que haya visto nunca. Él sonreía a una de las chicas, afirmaba con la cabeza y la intentaba convencer de algo a lo que ella respondía con mirada extrañada. Y entonces, OH SÍ, NENA, SÍ, él levantó su codo con la mano en la nuca y LE OFRECIÓ EL SOBACO PARA QUE ELLA LO OLIERA. Y no contento con hacerlo una vez, lo repitió de nuevo con la otra chica. Lo que pude disfrutar sus sonrisas falsas, ojos como platos e incapacidad de articular palabra; tanto como disfruté la risa de él, acompañada de su sentimiento de orgullo y de haber hecho algo grande. Me flipó ese momento, y me supo mal no tener unas Google Glass a mano, incluso aunque aún no las hayan sacado a la venta… pero eso no me iba a impedir a mí compartir la imagen con vosotros!!

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Working behind a bar isn’t as bad as many people think. It allows you many things: to flirt with the ones you like, to dance to the music while you work… and to WATCH with a very good perspective.

So, last weekend I was behind one of the bars of Fire, the club in London Vauxhall, where lots of people came to enjoy Luciano’s mixing. Alright, so in the middle of the night there was this 25 y-o 6’3 all-muscled tan guy, with a perfect 90s hair styling in a tight crisp white t-shirt to match the colour of his teeth. Very well. Are you thinking of Johnny Bravo?Excellent. That was him,  only with brown hair and without shades. So this guy is flirting with a couple of girls, who pretended not to be shaking in front of him. Booze helped.

And then, all of a sudden, the most amazing mating ritual ever happened in front of my eyes. He smiled to one of them, nodding, trying to convince her, who looked at him oddly and then, OH YEAH, BABY, YEAH, he lifted his elbow with his hand behind his neck and OFFERED HIS ARMPIT FOR HER TO SMELL IT. And not happy by doing that once, he did it again for the other girl. The girls’ fake smiles, wide eyes and speechlessness were just as enjoyable as his laughter, pride and feel-good vibes. I loved that moment, and I regreted not to have a Google Glass handy, even if it still hasn’t been released… but that wasn’t reason enough not to share the image with you!!

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